Asegura que el hundimiento de Cardosas necesita un estudio de aguas
11 ene 2012 . Actualizado a las 10:18 h.El nuevo hundimiento que sufre desde hace semanas el talud sobre las vías del tren amenaza con otra dilatada espera para su arreglo. Los vecinos denunciaron que parte de la calzada de la calle Cardosas, en Santa Marina, que discurre paralela a la trinchera y las vías del tren, se ha hundido apenas medio año después del arreglo de un desplome anterior, que se remonta a 2009, pocos días después del Klaus. Después de meses de un tenso tira y afloja con el Concello por ver quién debía efectuar el arreglo, Feve aceptó la pasada primavera realizar las obras de reparación. Pero ahora la compañía pública no parece tan dispuesta a asumirlas.
Fuentes oficiales explicaron ayer que se ha detectado «un cierto hundimiento de la carretera» y que, según una primera evaluación, el problema «podría requerir un estudio especializado de aguas de la zona, con el objetivo de garantizar su adecuada canalización, del que se extraigan las actuaciones necesarias a acometer». Pero advierte ya de que «este tema excede las competencias de Feve». Es decir, que tendrán que ser otras administraciones u organismos los que lo asuman, al menos en parte. Por el momento, desde el Ayuntamiento solo se ha encargado un informe municipal que dé cuenta de la situación actual, que todavía no está en manos del concejal del área de Medio Ambiente, Guillermo Evia. El edil reconoce que el gobierno local todavía no se ha puesto en contacto con Feve. «Pero tampoco ellos han hablado con nosotros», apostilló.
Y mientras se dirime quién tiene responsabilidad, los vecinos se asoman cada día a un precipicio que ha comenzado a invadir una calzada más transitada de lo habitual en los últimos dos años debido a las obras en la carretera de Catabois.
Invertidos 62.000 euros
Una gran grieta devora el asfalto repuesto hace solo unos meses, entre los meses de abril y mayo. Bajo ella, el suelo se ha vuelto a hundir. De poco ha servido la escollera de piedra que Feve colocó en la parte que accede a la vía y el saneamiento del terreno sobre el que pasa la carretera. Se invirtieron entonces, según los datos de Feve, 62.300 euros. Pero el talud se vuelve a desmoronar en dos puntos distintos de la estrecha calle, el más grave frente a un grupo de viviendas alineadas. Las brechas están señalizadas desde hace semanas por endebles vallas y cintas. El grupo municipal del BNG ya ha reclamado al gobierno local que tome medidas urgentes y arregle el vial. Advierte de la situación de inseguridad al estar parcialmente cortado el carril de circulación.