Maquinaria de obra destripa desde hace días el número 2 de la plaza del Callao, un edificio en ruinas desde hace más de una docena de años que se prepara para un futuro que pasa por la rehabilitación integral. En plena crisis y tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, una empresa ferrolana, la constructora Royfe, promueve la recuperación de este edificio y también del número 6 para crear allí nueva vivienda.
El avanzado estado de deterioro del primero de ellos ha obligado a optar por la demolición total de la fachada, hecha de cemento. Con las vigas al aire, el inmueble se ha vaciado y así se muestra estos días en la plaza. No obstante, la pared frontal será reconstruida siguiendo fielmente la estética del edificio precedente.
Tres plantas y bajo cubierta
El objetivo es levantar un nuevo inmueble de bajo, tres plantas y aprovechamiento bajo cubierta, una altura más que la que tenía originalmente pero que ahora permite el plan de ordenación del barrio de A Magdalena en este punto. Tanto en este edificio como en el número seis, se reservará el bajo para local comercial y se habilitarán tres viviendas. No está permitida la construcción de garajes, pero la empresa señala que habilitará plazas en otra promoción situada a menos de 300 metros.
Fachada de piedra recolocada
Las vallas de obra acordonan la construcción situada dos portales más arriba de la parcialmente demolida. Desde hace años se encuentra en un avanzado estado de deterioro y actualmente está apuntalada para evitar derrumbes. Especialmente después del incendio que calcinó el edificio hace años, cuando ya estaba abandonado y deshabitado.
En este caso, sin embargo, la fachada, vencida y cedida, correrá mejor suerte. Según informó un responsable de Royfe, al ser de piedra, se procederá a su desmontaje, pero se volverá a recolocar en la nueva obra. «No hay manera de apearla sin desmontarla», explicó. «A nosotros nos sale más caro, pero la fachada es bonita» y están decididos a conservarla.
La actuación en ambos edificios contribuirá a cambiar la degradada fisonomía actual de la plaza del Callao. Lo hará, estima la promotora, dentro de unos doce o quince meses «si todo va bien».
La empresa proyecta esta intervención desde hace doce años, pero hasta hace unos meses el Concello no concedió la licencia. Emprenderlo ahora, en plena crisis «para nosotros es un gran riesgo», reconoce su responsable. «Pero creemos que hay que hacerlo por el pueblo y para reactivar la ciudad», señala. «Hace siete años los hubiera tenido todos vendidos», estima. Ahora, sabe que las cosas estarán más difíciles. Pese a ello, no le falta ilusión: y compromiso en esta aventura: «Nuestra idea es hacer bien las cosas y a ver si va cambiando la situación», desea.
La rehabilitación contempla la creación de seis viviendas y dos bajos comerciales