Diez edificios para regular el caudal en el tramo entre O Cadaval y A Malata

La Voz

FERROL

El proyecto de interceptor general de la margen derecha de la ría, Ferrol y Narón, presupuestado en 44,4 millones, es el último paso para la depuración de las aguas residuales. Pero es un paso de gigante que atravesará zonas de altas densidad de población de A Gándara, Caranza, Esteiro, centro de Ferrol y puerto. Además de excavar para instalar el colector (o renovar el ya existente), el proyecto incluye la construcción de diez edificaciones de cuatro metros de altura llamados tanques de tormenta para regular el caudal que circule por la tubería.

En Ferrol, las estructuras previstas son dos en Esteiro (una junto a la entrada del Servicio de Repuestos de la Armada y otra en el parque Pablo Iglesias), cuatro en Caranza y una en el puerto, en los jardines de La Ranita. En el tramo naronés figuran otros tres: cerca de Alcampo, al borde de la ría en A Gándara y en O Cadaval.

El proyecto incluye un informe de impacto cultural que es favorable a la obra pero advierte de que los trabajos podrían tener «impacto severo» sobre monumentos como el teatro Jofre y la concatedral de San Xiao. En general, la construcción del colector afectará a los bienes de interés cultural de Ferrol Vello y A Magdalena.

Mientras, los vecinos del barrio portuario continúan con sus actos de protesta de todos los viernes y para hoy, a partir de las siete, han previsto disfraces de ranita para los niños y una exposición de fotos antiguas.