Directora de seguridad del Rali de Ferrol, Estrella Castrillón explica como «la prueba, al ser uno de los eventos deportivos que más gente trae a la comarca, también exige unas medidas de seguridad importantes».
Entre las reglas básicas de obligado cumplimiento, destaca: «El público tiene que situarse siempre en zonas altas, tras las cintas amarillas. Los aficionados deben seguir las indicaciones de la organización. No se debe caminar por los tramos cronometrados, ni cruzar durante su desarrollo porque los coches son cada vez menos ruidosos, y pueden sorprender a cualquiera mal situado».
Entre los movimientos del público, Estrella Castrillón apunta: «Lo recomendable es que los aficionados no caminen por cunetas del tramo, sino por caminos o senderos paralelos o, mejor aún, esperen a que finalice la prueba», comenta. «Además, tampoco deben aparcar en doble fila, porque ese camino alternativo podría tener que usarse después como vía de evacuación para una ambulancia, por ejemplo».
La directora de seguridad del tramo quiere aclarar que los vecinos de las zonas por las que pasa cada tramo no quedan atrapados ante una posible emergencia, sino todo lo contrario. «La gente puede pensar erróneamente que, si le ocurre algo, no tendrá por donde salir. En primer lugar, si sucede una emergencia, se para la carrera. Además, tanto al inicio como en la mitad del tramo contamos con una UVI, una ambulancia asistencial, un coche r (dotado de equipo de excarcelación, con un médico), una grúa y un coche de bomberos. Quizá sea el día en que las asistencias llegarían antes a una casa de la zona rural del rali», asegura.
Castrillón quiere agradecer la dedicación de las 700 personas del dispositivo de seguridad, entre efectivos de Protección Civil, Guardia Civil y comisarios.