La mayoría absoluta del PP cumple hoy su primer bimestre en Ferrol
11 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Dos meses han pasado ya desde la imagen que ilustra esta página. Exactamente 61 días desde que José Manuel Rey Varela empuñó el bastón de mando ferrolano con la primera mayoría absoluta de la historia de Ferrol. No llegan a las cien jornadas de cortesía que habitualmente se utilizan como margen pero en este tiempo el PP ha comenzado a aplicar ya sus medidas, no exentas de polémica en el arco municipal.
El gobierno tendrá hasta entonces para cumplir su promesa de poner en marcha un plan de austeridad con el que consiga ahorrar a las arcas ferrolanas un millón de euros, aunque ya ha comenzado a aplicar algunas medidas: desde un ahorro del 17%, según el partido de gobierno, en altos cargos y asesores hasta suprimir los móviles oficiales a los concejales, reducir el uso del coche oficial del alcalde o dejar a la mitad el presupuesto de las fiestas estivales.
Los primeros asuntos
Además de la reorganización municipal en grandes áreas y de crear seis concejalías de barrio, el Concello ha anunciado la supresión de la oficina presupuestaria. El gobierno local ha denunciado en este tiempo deudas y facturas impagadas que se acercan a los diez millones de euros. Y en el ámbito urbanístico, nada más aterrizar, ha tenido que hacer frente a su primer gran asunto: la polémica con la Confederación Hidrográfica Miño-Sil por las obras en La Ranita. Y ha llevado a pleno una decisión de gran simbología política: la derogación del acuerdo de hermanamiento con la ciudad australiana de Adelaida, impulsado por el PSOE.
«Queremos cumplir con la palabra que hemos dado en campaña y por eso organizamos un gobierno más barato», resumía ayer el portavoz del grupo de gobierno, José Manuel Vilariño, que considera que en este período se han dado muestras también de «más transparencia, participación y austeridad».
No toda la oposición comparte su visión. El grupo mayoritario, el PSOE, eludió ayer valorar los dos primeros meses de gobierno. «Vamos a hacer el balance de los cien días. Es lo razonable, lo correcto», señalaba su portavoz, Natividad González Laso.
La opinión de la oposición
También a ese plazo se remitía Yolanda Díaz, líder del grupo municipal de IU, que, no obstante, en el capítulo negativo destaca el reparto de las becas de comedor, que el PP ha abierto a todos los centros, no solo a los públicos. «Niso notouse a chegada do PP e adianta por onde van ir as cousas». En positivo, Díaz destaca que «se melloraron as relacións institucionais e entre todos nós».
Aunque es poco tiempo, a juicio del BNG, «non nos está gustando» lo hecho hasta el momento, asegura su portavoz, Xoán Xosé Pita. «Este prazo o goberno o está empregando máis para buscar cousas nos caixóns para así xustificar a súa inactividade». «Que a situación económica era moi mala xa o sabían. Pero con miserias tamén se pode facer xestión», advierte Pita. Por su parte, Juan Fernández, único concejal de IF se limitó a señalar que «me gusta la apertura a entender la política como libertad. Hemos aterrizado en democracia; se vuelven a cumplir las normas en el trato a los distintos grupos municipales y portavoces».