Agentes de policía y un abogado entraron ayer en el primer piso de la vivienda número 101 de la calle de A Coruña, en el último tramo ya cerca del cruce con Alegre. Los propietarios, que no residen en la misma, habían tenido noticia de que había sido invadida por unos okupas y que se mantenían residiendo en la misma desde hace varias semanas.
Cuando los policías y el representante legal de los dueños accedieron al interior de la casa la encontraron revuelta y con claros indicios de que allí habían estado viviendo. Vecinos próximos confirmaron también que habían visto entrar y salir del piso a personas desconocidas, la última vez hace escasos días. Un cerrajero procedió ayer tarde a cambiar la cerradura de la vivienda, a la vez que se tapiaron algunas puertas y ventanas para evitar que la situación se vuelva a repetir. La policía investiga ahora la identidad de los okupas.