Los conductores esquivan los efectos de las obras

Rocío Pita Parada
rocío Pita Parada FERROL / LA VOZ

FERROL

Cortada 25 días la salida al Diapasón desde la calle Nueva

24 feb 2011 . Actualizado a las 12:34 h.

Hubo corte, pero no caos. El tráfico en la rotonda del Diapasón discurrió ayer con fluidez durante toda la jornada, a pesar de que se cerró al paso la desembocadura de la calle Nueva de Caranza hacia la glorieta que redirige el tráfico hacia Esteiro, Caranza o el polígono de A Gándara. Pasadas las once de la mañana, los operarios que ejecutan las obras de saneamiento de Río do Tronco terminaron de colocar las barreras que impiden el paso. El tráfico que baja por una de las principales vías de Ultramar debe incorporarse a la Trinchera antes de acceder a la gran rotonda. Mayores dificultades se encontraron quienes bajaban por la avenida de Esteiro desde Ferrol e intentaban acceder a esa calle. La única solución era ir hasta la rotonda de Alcampo, dar allí media vuelta y circular de nuevo en sentido contrario hasta encontrar la señalización del desvío habilitado.

Nada de operarios con señales en la mano ni refuerzo policial. Aparentemente, la situación tampoco lo requería. Pasadas las dos de la tarde la zona fue escenario de las retenciones habituales, coincidiendo con la salida de los trabajadores de Navantia y también de los centros escolares cercanos.

Probablemente la situación se complique cuando finalmente se actúe sobre la rotonda principal de la carretera de Castilla, en el cruce con la avenida Nicasio Pérez. La intervención anunciada por el Concello para el pasado lunes, y pospuesta sine die, obligará también a desviar más tráfico hacia la Trinchera. Al corte de 25 días iniciado ayer se unirá este nuevo, que tiene una duración de diez días y que el Concello cuenta con que coincidan de forma simultánea.