El Concello planea activar un plan para eliminar las termitas del centro

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri FERROL/LA VOZ.

FERROL

Las termitas no se han ido del barrio de A Magdalena y no lo harán a no ser que propietarios y Concello tomen medidas. Los primeros, en algunos casos cuando se trata de rehabilitaciones de viviendas, ya lo están haciendo, y la administración local también tiene en mente atajar el problema. Así, entre los proyectos que el Concello ha incluido en su propuesta para un nuevo convenio con el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) -la Xunta aún no se ha pronunciado- figura tanto la realización de un estudio como la puesta en marcha de un tratamiento que se extendería a todo el barrio de A Magdalena durante un período de cinco años.

El concejal de Urbanismo, Ángel Mato, explicó que el primero paso sería «hacer un estudio manzana por manzana para comprobar dónde hay mayor incidencia de las colonias de termitas» para, más adelante, y «de forma gradual», a lo largo de un lustro, «iniciar el tratamiento». Este consistiría en colocar una especie de cebos en el firme que son una especie de tubos cilíndricos untados con celulosa e impregnados de una sustancia que impide a los insectos cambiar el caparazón.

Este sistema ya fue empleado hace cerca de un año por la Iglesia en la concatedral de San Julián, en cuyos alrededores se instalaron medio centenar de cebos para frenar el avance de las termitas. Y este mismo procedimiento se prevé implantar en la calle de la Iglesia, tal y como figura en el proyecto de reurbanización que tiene redactado el Ayuntamiento. De esta forma, manzana a manzana, el gobierno local planea extender los cebos a todo el casco histórico. La actuación tiene un presupuesto de 1,6 millones de euros.