Construida por los talleres madrileños de Valentín Molinero

La Voz

FERROL

La Cruz de los Caídos de la plaza de Amboage es uno de los últimos vestigios franquistas que se conservan en la urbe ferrolana. Obra de los talleres madrileños de Valentín Molinero fue inaugurada en julio de 1940 y es semejante a otros muchos monumentos que se erigieron en diferentes puntos de España al término de la Guerra Civil para recordar a los muertos del bando vencedor. Ha sido objeto de numerosos actos vandálicos. La cruz se quedó sin placa y está pintada de rosa.