La cuna del folk se llama Ortigueira

Raquel Iglesias FERROL/LA VOZ.

FERROL

La organización ultima los preparativos de cara a la celebración del festival celta que espera reunir desde el jueves a más de 100.000 personas en el municipio

06 jul 2010 . Actualizado a las 14:06 h.

El aire de Ortigueira ya huele a festival. Más de un centenar de amantes del folk han tomado en las últimas horas las calles del municipio para no perderse los instantes previos de lo que desde el jueves se convertirá en una multitudinaria fiesta colectiva que no terminará hasta el amanecer del lunes.

Serán un total de cuatro días de música celta, 96 horas de acampada en plena naturaleza y otras tantas de celebración en las que un pueblo entero se transforma. La edición más ambiciosa del evento musical acerca a los escenarios de esta localidad a conjuntos musicales que, pese a su trayectoria y reconocimiento internacional, nunca antes habían pasado por Ortigueira.

Además de la presencia de las bandas de folk más significativas del panorama nacional e internacional, los atractivos del certamen se encuentran más allá de los escenarios. El espacio de acampada, la playa de Morouzos y el entorno natural de la zona harán de Ortigueira el punto de encuentro de decenas de miles de personas llegadas de todo el mundo.

Los festivaleros más impacientes ya han dormido en Ortigueira y las estaciones de tren comienzan a recibir a otros tantos que tratan de huir de las aglomeraciones que se crearán en los próximos días en los transportes que tienen como destino la cuna gallega del folk.

La organización ultima los preparativos para acoger a la avalancha de personas que, animadas por el buen tiempo de estos días, ven mucho más que conciertos en este programa cultural. Y es que el festival completa su oferta lúdica con un amplio abanico de actividades paralelas.

Artesanía, una exposición fotográfica del fotoperiodista de La Voz de Galicia , Ángel Manso, que recorre los momentos más especiales de la edición anterior, talleres de folclore o pasacalles consolidan todavía más el certamen. Los escenarios ya están montados para que a sus pies se rindan los amantes de la música celta.