Dos protestas que evitaron unirse

Beatriz García Couce
Beatriz Couce FERROL/LA VOZ.

FERROL

La manifestación conjunta de CC.OO., UGT y CSIF, y la de la CIG salieron a la misma hora, hicieron un recorrido similar, pero solo se encontraron fugazmente en Armas

09 jun 2010 . Actualizado a las 12:29 h.

Salieron a la calle con el mismo objetivo, protestar contra los recortes salariales y sociales anunciados por el Gobierno para reducir el déficit público, coincidieron en la hora de inicio de sus movilizaciones -a las doce de la mañana- casi en el recorrido y también en el punto de remate de las mismas, pero eludieron fundirse. Las manifestaciones de CC.?OO, UGT y CSIF, por un lado, y de la CIG, por el otro, recorrieron las calles de la zona centro de la ciudad a partir de las doce de la mañana y ambas culminaron delante del Concello ferrolano, pero tan solo coincidieron por unos instantes en el entorno de la plaza de Armas cuando la protesta de la central nacionalista subió por la calle Rubalcava y la auspiciada por el resto de las centrales afrontaba los últimos metros de la Dolores.

Pese a la desunión, muchas de las 2.500 personas que sumaron ambas movilizaciones no entendían las razones por las que, pese al objetivo común, no se había llevado a cabo una manifestación unitaria. De hecho, la CIG llegó a ralentizar su llegada a la plaza de Armas para evitar coincidir con el fin de la otra protesta.

Precisamente para eludir la disyuntiva de tener que elegir a qué manifestación sumarse, unos 90 funcionarios del Concello de Narón, afiliados a distintas centrales, decidieron llevar a cabo su propia concentración delante del Palacio Municipal ferrolano, y después participar en las otras dos protestas.

De hecho, pese a la aparente desunión, los piquetes informativos que se formaron a primeras horas de la mañana para realizar tareas de control de acceso a los principales centros de trabajo públicos estaban integrados por delegados de todos los sindicatos.

También los mensajes pronunciados por unos y otros estuvieron plagados de lugares comunes y en ambas manifestaciones se reclamó a voz en grito que no sean los trabajadores los que paguen una crisis que no han generado, que se castigue a la banca por su mala praxis y también que se busquen otras medidas alternativas al castigo a los bolsillos de los empleados públicos, que insisten en que, en muchos casos, no ingresan mensualmente más de 1.500 euros.