El percebeiro que liberó París

Francisco Varela CARIÑO/LA VOZ.

FERROL

Cariño homenajeó a su convecino Ángel Rodríguez, héroe de la II Guerra Mundial, cuya historia había quedado en el olvido, a pesar de tratarse de un soldado laureado

23 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Federica Montseny, la líder anarcosindicalista española, estuvo en Cariño en 1935 y luego escribió sobre la dura vida de la gente del mar de la época. Entre quienes hablaron con ella entonces estaba el percebeiro Ángel Rodríguez Leira ( Sanroque ), que luego sería héroe de la liberación de Francia, pero cuya historia quedó olvidada por su propia modestia, porque nunca la reivindicó. Más de 30 años después de su muerte, su pueblo, Cariño, le rindió un homenaje y colocó una placa en el paseo marítimo en su nombre y en el de los otros cariñeses que lucharon por la libertad.

Tal fue la hazaña de estos hombres que el propio general De Gaulle, en su primera alocución ante la tumba del soldado desconocido de París, tras la liberación de la capital, tuvo que cambiar el habitual discurso de «a los muertos por Francia» para decir «a los muertos por la libertad», porque los primeros que llegaron al ayuntamiento parisino fueron soldados españoles, y entre ellos, Ángel Rodríguez. El historiador Eliseo Fernández, que investiga el anarcosindicalismo en Ferrolterra, fue quien desveló, no sin esfuerzo, la historia de estas hermosas páginas del legendario cariñés.

Se sabe ya que fue movilizado por la tropas franquistas, pero tan pronto tuvo oportunidad saltó el parapeto de la trinchera y se pasó a las filas republicanas con las que hizo toda la guerra civil hasta quedar acorralado en Alicante. Sabiéndose carne de paredón si era detenido, se hizo con un bote y con otro cariñés y la embarcación llena de naranjas, más una lona, remaron hasta Argel, donde les aguardaba un campo de concentración como a sus compatriotas que cruzaron los Pirineos.

Intentó huir con su amigo Antonio Yáñez ( Gerepo ), pero los sorprendieron y los mandaron a la Legión Extranjera. Después todo fue una carrera de lucha imparable: llegó el general Leclerc y para entonces Ángel se había cambiado de nombre por Cariño López, para ocultar su verdadera identidad si caía en manos nazis. Embarcó hacia Europa con las divisiones blindadas de Leclerc, pasó a Inglaterra, desembarcó en Normandía con los aliados, entró en las vanguardias mixtas que liberaron París y siguió luego luchando contra los alemanes por toda Francia. El capitán Droone, que lo tuvo en su compañía, dijo: «En la batalla de Ecouche (Normandía) estuvo 24 horas pegado a su cañón; en una ocasión, con cinco tiros hizo saltar cinco vehículos alemanes».