Entre 1924 y 1926, la artista de la Hispanic Society captó cinco mil fotografías de la cara más enxebre del país; trescientas de ellas se puede ver ahora en Ferrol
21 may 2010 . Actualizado a las 12:30 h.Carros de bueyes, campesinos con zuecos, niños lavando la ropa en el río... Así es la Galicia que la fotógrafa y etnográfa norteamericana Ruth Matilda Anderson captó con su objetivo entre los años 1924 y 1926 por encargo de la Hispanic Society of America. De su cámara, en ese período, salieron alrededor de 5.200 imágenes, dando forma a la colección de fotografías de Galicia más rica y variada de cuantas existen en el extranjero. «Matilda fixo fotos de todo: a costa, o mar, a montaña, as xentes, os costumes... O único que a Hispanic Society non lle permitu fotografiar foron as cidades e o progreso, porque o que buscaban era a Galicia máis auténtica e eles entendían que iso non o poderían atopar nun Ford o nun tractor, senón nun carro de vacas», explica Miguel Anxo Seixas Seoane, comisario de la exposición Ruth Matilda Anderson. Unha mirada de antano .
La muestra, compuesta por 320 de aquellas 5.200 imágenes -la mayoría de ellas inéditas-, se puede ver desde ayer en la Fundación Caixa Galicia de Ferrol. Junto a paisajes de O Cebrerio, estampas de la costa coruñesa o monasterios en ruinas, de las paredes del edificio cuelgan también algunos rostros de esa tierra enxebre que tanto buscaba Ruth Matilda. Son fotografías que reflejan una Galicia ya perdida, de gente sencilla y sin demasiados recursos, pero que no se mofan de esa humildad. «A pesar de que moita das persoas coas que se topou eran pobres, Ruth Matilda soubo retratalas cunha gran dignidade. A súa é unha mirada namorada de Galicia e iso tamén se pode ver no resto das imaxes, que non só resultan boas dende o punto de vista documental, senón que ademais teñen unha gran calidade artística», anota Seixas Seoane.
Además de las imágenes de Galicia captadas por Ruth Matilde, en la muestra también se incluyen otras en las que se puede ver a la propia artista tomando notas o preparando su cámara, así como algunas de su padre, el también fotógrafo Alfred Andersen, y de su compañera de la Hispanic Society Frances Spalding, que la acompañaron en algunos de sus viajes por España.
Como curiosidad, la exposición también ofrece una imagen del año 1925 de la calle Real de Ferrol, que la nortemericana tomó para dejar constancia de la casa natal de Álvaro de Sotomayor, con el que Ruth Matilde mantuvo contacto cuando fue director del Museo del Prado.