La edificación completa la macrourbanización de Arzúa con casi 900 apartamentos

La Voz

FERROL

El año 2005 marcó un punto de inflexión en el cambio de la configuración urbana del Alto, en la franja que aún se mantenía con un menor grado de desarrollo junto a la carretera de Castilla. Formaban parte del paisaje hasta ese momento la factoría de Cerámicas de Arzúa y las cocheras de Tranvías del Ferrol, que pronto dejaron paso a la mayor urbanización de la historia del Concello de Narón.

Dos promotoras entraron en la pugna por erigir en el solar, flanqueado por la autopista AP-9 a un lado y por la zona ya urbanizada del Alto, al otro. Epaat fue la primera en intervenir. Presentó un proyecto para erigir más de seiscientas viviendas. Ese plan ha ido evolucionando en los últimos años y se encuentra ya en fase final. En total, se comercializan 675 pisos en una urbanización que se concibe como un espacio multidisciplinar cuyos bajos están destinados a un centro comercial al aire libre.

Poco después apareció en escena la constructora Costa Coruña, de la mano de la Administración gallega, con la idea de promover viviendas de protección autonómica. En total, ese bloque suma 196 pisos que, añadidos a los de la urbanización Las Torres, dotarán a corto plazo al Alto de un nuevo entorno con casi novecientas viviendas y en las que, según los baremos técnicos del Concello, se incorporarán de media unos 2.250 nuevos vecinos.

Además, las dos promociones se encuentran a escasos metros de los principales servicios del Ayuntamiento, como el consistorio, el centro de salud o la biblioteca.