Sestayo asume más poder en el PSOE y dirigirá la campaña de Irisarri

FERROL

El PSOE local escenificó ayer una pretendida unidad en el anuncio de la reestructuración interna, que refuerza el poder de la diputada autonómica Beatriz Sestayo en detrimento del alcalde ferrolano, Vicente Irisarri. Ambos comparecieron públicamente para confirmar lo que ya había trascendido de la ejecutiva celebrada el martes: que el regidor conservaría su cargo como secretario general pero que la ex concejala asumiría en la práctica sus funciones en el partido.

Lo hará reconvertida en la nueva secretaria de Organización de los socialistas ferrolanos, relevando en el puesto a la edila María López, el segundo cargo en importancia tras aplicar el otro gran cambio: la supresión de las dos vicesecretarías, una ocupada hasta ahora por la propia Sestayo y la otra, por el portavoz municipal, Ramón Veloso. La reestructuración culminará con la incorporación de «dos o tres» personas a la ejecutiva «de distintas sensibilidades», matizó Irisarri.

La remodelación de la ejecutiva se disfraza de medida para intentar reforzar el trabajo de partido de cara a la próxima cita electoral, en mayo del próximo año. Y «no sin reuniones y polémica», reconoció Irisarri, los socialistas decidieron por «asentimiento total» que el alcalde se centre en su labor al frente del gobierno municipal y sea Beatriz Sestayo quien dirija la preparación de las elecciones desde su nuevo cargo. La asamblea deberá ratificar todos estos cambios la próxima semana.

Ambos evitaron hablar de bicefalia. «Estar en el Ayuntamiento y estar en el partido no es bicefalia. Es otra cosa. A eso yo le diría pluriempleo», señaló Irisarri.

Y la nueva secretaria de Organización apostillaba: «El partido aclaró que no hay que hablar de Irisarri-Sestayo, sino de 300 militantes que tiene el partido en Ferrol y muchos más simpatizantes, que son más importantes que Sestayo, que Irisarri y que cualquiera».

La ex concejala niega que el claro espaldarazo político que se desprende de la reestructuración se deba a sus intenciones de convertirse en la candidata socialista a la alcaldía en futuras elecciones municipales. «¡Por Dios! No sé si estamos hablando del 2100», exclamó. De momento, «vamos a ayudar al único candidato socialista, que es Vicente Irisarri», añadió. Un aludido que no dudó en asegurar: «Cohesión cien por cien: el partido es una roca».