La resonancia magnética confirmó que el racinguista tiene un esguince de grado dos en el tobillo
29 abr 2010 . Actualizado a las 13:21 h.El jugador vasco Nacho Calvillo dice adiós a la temporada y a su etapa en el Racing ya que no podrá jugar ninguno de los dos partidos que restan por disputar. Ya se esperaba así y el examen médico al que se sometió el jugador confirmó que sufre un esguince de tobillo de grado dos, lo que significa 15 o 20 días para recuperarse. El médico del Racing, Carlos Brage, descartó ayer que el jugador pueda estar para ninguno de los dos choques que restan por disputar, Mirandés y Palencia.
Brage también habló ayer del otro refuerzo del mercado invernal, Rubén Pérez: «Tiene una pequeña rotura fibrilar y está totalmente descartado para jugar en Miranda de Ebro. Sin embargo, si todo va bien y el Racing todavía tiene posibilidades de salvarse, podría llegar para jugar el partido en casa frente al Palencia. Si el Racing desciende en la próxima jornada, no tendría sentido pedirle al jugador que arriesgara en este partido aunque estuviera para jugar».
Para Nacho Calvillo la temporada acabó, salvo que se produzca el milagro y el Racing se clasifique para disputar la promoción de permanencia, lo que significaría dos partidos más de competición.
Nacho Calvillo ha disputado 13 partidos con el Racing, siete de ellos completos y en seis fue sustituido o entró en el lugar de un compañero. Disputó 1072 minutos en su etapa como jugador del Racing en los que logró anotar dos tantos. Se perdió un partido por acumulación de amonestaciones y otros dos por una roja directa (le metieron dos partidos porque era reincidente).
Es un futbolista de una gran calidad y mucho carácter, aunque en el equipo racinguista deja un sabor agridulce. Comenzó bien, por momentos parecía que podría ser un revulsivo aunque al final apenas ayudó al equipo a superar la actual situación. Fue una decepción.
En una ocasión, con el dedo en la boca, mandó callar a la afición racinguista, lo que provocó un desencuentro entre el jugador y una pequeña parte de la afición que se mantuvo en los últimos partidos e incluso, tras jugar frente al Sestao, el jugador fue increpado por los aficionados cuando abandonaba las instalaciones del estadio de A Malata.
El Racing esperaba otro rendimiento de este jugador, que llegó procedente del Alicante, y del que había buenas referencias. La pena es que tanto con él como con Rubén Pérez, aunque se ve que son jugadores de calidad, no hubo suerte.
A Rubén Pérez le faltaba ritmo de juego y cuando lo empezaba a adquirir le rompieron un pómulo y tuvo que parar un mes. Cuando volvió a entrar jugó a un gran nivel en algún partido, aunque de nuevo las lesiones le han impedido rendir a su máximo nivel.