Landrove

Francisco Varela

FERROL

¿Imaginan que tras pasar la ITV alguien cambie las ruedas de su coche con unas antirreglamentarias y ello es la causa de un accidente? Pues eso parece que es lo que hacen algunos armadores de pesqueros, a juzgar por lo que dice el informe oficial sobre el accidente que sufrió el Hermanos Landrove hace meses. El barco salió del astillero y recibió el permiso de navegación de las autoridades marítimas, pero con los papeles ya en la mano se realizaron reformas que fueron uno de los motivos de que quedase con la quilla al sol. Por primera vez, una comisión oficial investiga este tipo de accidentes en la mar, tan desgraciados en Galicia. Hasta ahora, lo más frecuente consistía en el silencio de las tripulaciones o una versión ajustada a los intereses de las armadoras y las compañías de seguros, pero la verdad de lo ocurrido por ningún lado aparecía. El informe oficial también hace hincapié en que sin la concienciación de los propietarios de los barcos y las tripulaciones en materia de seguridad el número de siniestros marítimos no descenderá.

Los cursos sobre cómo comportarse en caso de naufragio no son un mero trámite y si uno consigue la certificación sin asistir, porque tiene un primo en la escuela, mejor que mejor. Los marineros deben tener la suficiente madurez para plantarse y no salir a la mar si observan que su barco no reúne las condiciones necesarias o no va dotado de los medios de seguridad precisos. Hace tiempo que ingenieros, sindicatos y Administración debaten sobre cómo mejorar la seguridad en los pesqueros. Las jornadas o encuentros, en salones con calefacción, suelen concluir con verdaderos mamotretos que nadie lee. Quizás lo más sensato sería que todos los ponentes acudiesen una madrugada al puerto y examinasen en qué situación entran y salen los buques a la faena. Y llamar la atención de los tripulantes que vean incumpliendo de forma flagrante las normas más elementales. El trabajador probablemente dirá que no tiene más remedio que faenar así, pero pone en peligro su vida.