Para darse un homenaje en toda regla y sin temor a errar en la elección, lo mejor es optar por un clásico con garantías. En esa clasificación entra, sin ninguna duda, Munda Regalis, el restaurante a la carta del complejo turístico que Casa Peizás tiene en A Capela, a dos tiros de piedra a este entorno único que son las Fragas do Eume.
Como dice Rogelio López, gerente del negocio, la marca de la casa es la «cocina de producto», o lo que es lo mismo, los sabores de primera calidad. Tal vez por eso la mayor parte de los mariscos proceden de Cedeira -«un é desa vila e non o pode remediar», advierte López-; los pescados, de las mejores lonjas; y las carnes, según el tipo: de Castilla les llegan el cordero y el cochinillo, mientras que la ternera lleva el sello gallego, como debe ser.
Aunque la carta del Munda Regalis cambia con frecuencia, hay fijos que nunca fallan. Ahí entran el bacalao a la bilbaína y al pil pil, el rape en salsa a la cedeiresa, el rodaballo a la plancha o la merluza a la gallega. Entre los carnívoros triunfa el entrecot, el solomillo y el chuletón, mientras que para los larpeiros siempre hay propuestas con sabores de la tierra, como es el caso del requesón de A Capela.
Para empezar, las ensaladas de perdiz y de trucha, así como las verduras a la plancha con queso de cabra son una apuesta segura. Y por los niños, no hay que preocuparse, ya que el restaurante dispone de una carta infantil con recetas que siempre les alegran, como es el caso de la lasaña, la sopa de cocido o los bocaditos de pollo.