La Xunta señala en Ferrol solo dos zonas donde todavía no se visualiza la TDT

A.B.

FERROL

La Xunta comunicó el viernes pasado al Concello de Ferrol que solo había detectado dos puntos donde la señal de la Televisión Digital Terrestre todavía no llega a los receptores instalados en los domicilios. Estas dos zonas de sombra son A Barca, en A Cabana, y Rilo, en Mandía. Aunque los técnicos de la Administación autonómica también indicaron que, hasta que todas las infraestructuras que se están instalando en la comarca para hacer posible la visualización de la TDT no estén terminadas, no realizarán un mapa de lugares afectados por el apagón analógico, que se concretó a lo largo de la jornada de ayer. Por otro lado, la llegada de la era digital provocó un repunte en las ventas de los televisores y decodificadores. Además, los antenistas aseguran que están desbordados de trabajo desde hace meses.

La Xunta de Galicia desconectó ayer la señal analógica de los centros emisores de Ares, Cabanas, Cariño, Cerdido, Ortigueira y Doniños. En principio la jornada transcurrió con normalidad y sin apenas incidencias, aunque está previsto que las quejas de los usuarios que se han quedado sin señal lleguen en los próximos días. «Estuve con algunos vecinos de las zonas afectadas y hay casas donde se recibe la señal, aunque no con la calidad deseable», explica el edil de la zona rural, Manuel Santiago, quien agrega: «Por el momento, aún no he tenido llamadas de las asociaciones de vecinos quejándose por fallos en la recepción de la TDT, pero quizás es demasiado pronto y en los próximos días dispongamos de una idea más clara de los lugares donde no pueden ver la televisión».

De hecho, desde la Oficina Técnica da TDT en Galicia, donde, a través del teléfono 981 572 154, se pueden hacer todas las consultas sobre la desconexión analógica, señalaron ayer que habían notado un incremento en el número de llamadas, pero menos significativo del que habían calculado.

El lado positivo lo protagonizan los comerciantes de Ferrol. Afirman que el apagón analógico provocó un repunte en las ventas, tanto de decodificadores como de televisores.

«Fue un aluvión. Nosotros nos quedamos sin decodificadores. Además, notamos que la gente aprovechó para cambiar de televisor», indica Santiago Couto de Electrodomésticos Couto. En la misma línea apunta Ramón Espelt, empleado de la Sony Gallery. «Durante las primeras dos semanas de enero, las ventas se dispararon. Casi no tenemos decodificadores. Ya se sabe que la gente deja todo para el último día», subraya.

Por otro lado, los antenistas no son capaces de abastecer la demanda para adaptar las instalaciones de los edificios a la señal digital. «Desde hace meses que estamos a tope de trabajo», apunta Alfonso Martínez, responsable de la empresa ACESA. «No paramos ni un solo segundo», recalca.