Irisarri y Mato presentaron en Madrid su propuesta para Recimil

La Voz

FERROL

Como adelantó La Voz la semana pasada, el alcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, se desplazó ayer en compañía del concejal de Urbanismo, Ángel Mato, a Madrid para tener una primera «toma de contacto» con responsables del Ministerio de Vivienda, a quienes presentaron el plan de rehabilitación integral para el barrio de Recimil.

En concreto, el regidor y el concejal ferrolanos mantuvieron una entrevista en la mañana de ayer con Javier Ramos, secretario general Vivienda, y Anunciación Romero, directora general de Arquitectura y Plan de Vivienda. El objetivo de este encuentro era, como explicó el propio Irisarri, trasladar a los responsables del ministerio «el proyecto que tenemos para Recimil y asesorarnos sobre otras experiencias similares que hayan tenido lugar en España».

Del resultado de la reunión no ha trascendido de momento más información, a la espera de que el gobierno local recabe una serie de datos solicitados al Ministerio de Vivienda.

Ante el silencio de la Xunta en los pasados meses sobre su implicación en el proyecto de Recimil, los dirigentes municipales concertaron una cita en el Ministerio de Vivienda para buscar líneas de financiación del Gobierno central en esta actuación. Sin embargo, la pasada semana la Consellería do Territorio anunció que sí pondrá fondos si se ejecuta una rehabilitación integral.

Nuevos colores

Hoy está previsto que Ángel Mato se desplace a A Coruña para presentar a la comisión territorial de Patrimonio Histórico una nueva propuesta de los colores para Recimil, después de que este organismo autonómico informase de forma desfavorable en dos ocasiones la paleta cromática elegida por el gobierno local.

A petición de Patrimonio, el Concello llevará hoy un documento en el que se contempla suavizar los tonos y unificar los colores en los aleros y zócalos. La Comisión Territorial do Patrimonio Histórico Galego de A Coruña argumentó en los dos escritos que envió al Ayuntamiento de Ferrol, que la propuesta municipal es «totalmente allea ás cores» propias de su arquitectura, «característica dunha etapa concreta na historia, non só en España, tamén en Europa».