«Los ferrolanos siguen siendo muy fieles a las milhojas de merengue»

B. Antón

FERROL

13 nov 2009 . Actualizado a las 13:01 h.

Julián López Vizoso (Ferrol, 1959) pertenece a una saga de pasteleros de larga tradición. Su abuelo abrió la primera confitería de la familia en 1916. Años más tarde su padre dirigió La Nueva España y fundó La Suiza. Y ahora es él, representando a la tercera generación, quien continúa endulzando la vida de los ferrolanos. -Con tantos años de experiencia seguro que sabe responder la pregunta: ¿Es Ferrol una ciudad golosa? -¡Sííííí!... Y, además, mucho. Yo creo que es una de las ciudades gallegas donde más dulce se come. -¿Y qué es lo que más gusta? -Los ferrolanos siguen siendo muy fieles, sobre todo, a las milhojas de merengue, a las que antes se llamaban salvamamás, porque era lo que compraban las niñas a sus madres cuando querían que les perdonasen por alguna gamberrada. En general, a los ferrolanos les gustan más los pasteles que tienen una base de hojaldre que los de bizcocho. -¿Qué es lo que más venden en esta época del año? -Ahora se compran mucho los bollos artesanos, los pastelitos pequeños, y también comienzan a pedirse ya, con vistas a la Navidad, los turrones, los mazapanes, las anguilas y el pan de Cádiz. -Usted empezó a preparar pasteles con solo 14 años. ¿Han cambiado en algo los gustos desde entonces? -Lo que más ha cambiado es que ahora la gente busca cosas con menos grasas y más bajas en azúcar. Parece que se mira más la salud. -¿Hay algún oficio más dulce que el suyo? -Para mí, desde luego que no. Me gusta este oficio y disfruto de él.