La concentración parcelaria de O Val, Meirás y Lago afecta a unos dos mil vecinos y se remonta al año 1995. Desde entonces ha sido objeto de numerosas vicisitudes. El pasado mes de enero, la Consellería do Medio Rural anunció el inicio de los trabajos de apertura de pistas. El anterior departamento autonómico confiaba en finalizar el proceso de concentración parcelaria entre finales del 2010 y principios del 2011.
La parcelaria de O Val, Meirás y Lago y la de Ferrol son las dos únicas que quedan por terminar en la comarca. La primera arrancó en 1995 y quedó paralizada cuatro años después por el importante desembolso económico que suponía la adecuación de la red de caminos. Unos días antes de que se produjese el cambio en el Gobierno gallego, en aquel entonces del PP al bipartito, la comisión gestora recibió una carta de la Xunta informándoles de que finalmente sí se pondría el dinero para rematar la parcelaria. Cuando Medio Rural retomó el proceso, decidió encarga un informe medioambiental para dejar fuera los terrenos protegidos. Esto obligó a reformar los proyectos de viales y fincas.