Algunos niños comienzan las clases sin libros al no poder costearse el material escolar

La Voz

FERROL

Las direcciones de algunos centros escolares han trasladado su malestar por la carga de trabajo extra que supone tramitar las solicitudes de ayudas de la Xunta para subvencionar la adquisición de los libros de texto. Pero el problema va más allá. Una vez iniciadas las clases hay alumnos que acuden sin libros a las aulas porque sus familias no pueden costearlos. «Para mí el nuevo sistema es volver atrás. Tengo muchos niños sin libros en las clases y que estarán así al menos el primer trimestre, cuando había libros en el centro», señaló ayer la directora del CPI, Dolores Vizoso. «Ni siquiera los encargan porque no pueden desembolsar los 200 euros que cuestan más el material escolar», añadió.

A la carga de trabajo de la solicitud de las bonificaciones se suman las dificultades técnicas para cubrir las solicitudes de ayuda para los libros, que el personal de los colegios debe cumplimentar una a una para introducirla en el sistema oficial de la Xunta. Muchas veces, además, con problemas técnicos que ralentizan el proceso y que duplican el trabajo. «Meter cada solicitude pode levar entre quince e vintecinco minutos. Nunha hora metemos só catro ou cinco», señaló el director de A Gándara, José Manuel Barcia.