El curso empieza en Ferrolterra con menos docentes en la red pública

B. Couce / Ana de Antonio

FERROL

«Es una situación caótica». Así define Maravillas Beceiro, directora del colegio Cruceiro de Canido, las jornadas previas al inicio del curso para los alumnos de infantil y primaria. Ella, como muchos de los responsables de centros públicos de la comarca, están molestos por la decisión de la Consellería de Educación de reducir el plantel de docentes, principalmente en las áreas de audición y lenguaje y de educación especial. «Nos han recortado profesorado de educación especial que llevaba con nosotros 12 años, cuando entonces teníamos unos 280 alumnos y ahora rondamos los 400», lamenta.

El adelgazamiento de las plantillas es un común denominador de las críticas de un gran número de directores, que cuestionan la reducción de un perfil de enseñantes que, entre otros cometidos, sirve de apoyo a los niños inmigrantes, muchos de los cuales ni siquiera conocen el idioma español al entrar en el colegio.

El Ponzos empezará el curso con dos docentes menos, uno de audición y lenguaje y otro de pedagogía terapéutica, y además sus responsables temen tener que abrir las puertas del centro sin que se haya podido limpiar al cien por cien el polvo originado por las obras de cambio de la calefacción realizadas durante el verano. Por ello, han reclamado al Concello refuerzos en el personal que se está encargando de la limpieza de las instalaciones.

Profesores compartidos

Otros colegios también padecen recortes en sus plantillas pero en menor intensidad, como el de A Laxe, de Valón, que un día a la semana contará con un profesor procedente del centro de A Gándara y a su vez dos veces cada siete días enviará a un docente suyo a esa otra escuela. Son las llamadas itinerancias, establecidas por la administración para compartir docentes.

En similar situación se verá el Isaac Peral, al que la Xunta no solo no atendió la petición de contar con un tercer profesor de inglés, sino que le obliga a compartir con otro colegio un especialista en audición y lenguaje, hasta ahora a tiempo completo.

El de Esteiro perderá un docente, aunque también hay excepciones a la norma, como es el caso del San Xoán de Filgueira, que no padecerá el adelgazamiento de las plantillas.

Más carga burocrática

El otro gran frente por el que protestan unánimemente los profesores es por la tramitación del programa de gratuidad solidaria de los libros de texto. Los directores consideran que la administración les ha echado encima unas tareas que tendría que asumir directamente. «La mayoría de los colegios de primaria no tenemos administrativos, por lo que además de la avalancha de matrículas, tenemos que tramitar las solicitudes de los padres de las ayudas para la compra de libros. Los responsables de las instalaciones educativas explican que la mayoría de los padres acuden a los centros con los documentos cubiertos a bolígrafo, lo que les obliga a transcribir todos los datos a ordenador para poder validar los documentos. Por ello, recomiendan que tramiten la solicitud vía telemática a través de la web de la Xunta, en la dirección http://gratuidadesolidaria.xunta.es.

También faltan en la comarca

En una situación similar se encuentran los centros educativos de la comarca de Ferrol, que al igual que los de la ciudad se quejan de falta de personal. Es el caso del colegio de infantil y primaria Nicolás del Río, en el Concello de Cedeira. En este caso, según explica su jefe de estudios, Manuel Cancio, los alumnos iniciarán las clases con tres profesores menos porque están de baja. Además, el de música no se incorporará al curso ya que se encuentra fuera de España. Quedan solo unos días para el regreso a las aulas y «aún no sabemos si se van a cubrir estas plazas», comenta. Por lo demás, las instalaciones del centro están listas para recibir al medio centenar de alumnos que este año contarán con cuatro profesores menos.