El antecedente más reciente a la polémica por las manchas de pintura que llegan desde Navantia hasta Barallobre tuvo lugar a finales del pasado mes de marzo. Tras tres días de intensas críticas desde la cofradía fenesa por la llegada a los bancos de material procedente del chorreado de los buques en la antigua Astano la patrona mayor del colectivo, Virginia Souto, y el biólogo, Joam Luis Ferreiro, mantuvieron una entrevista con el director de la división de Reparaciones, Esteban García, en la que la empresa les mostró documentación en la que se confirmaba que ni la arena que se utiliza para el chorreo ni la pintura que puede desprenderse de estas labores son tóxicos.
También se acordó estudiar la posibilidad de que el material que se utiliza para esa labor se mezclase con agua para evitar esos problemas.