Almas gemelas desde el vientre materno

FERROL

A simple vista, y para quien no las conoce bien, Lidia y Raquel son como dos gotas de agua. Eso les decían también a Isabel y Paz cuando eran pequeñas. Y Elisa y Pepa parecen clones cuando, las dos, con sus puñitos cerrados, duermen plácidamente. De José y Fernando se podría decir algo parecido, porque ni ellos mismos saben quién es quién al mirar fotografías antiguas. Y de poseer rasgos comunes también saben mucho Manuel y José Luis, quienes por compartir, hasta comparten sus estados de ánimo.

Todos ellos nacieron juntos. Y siguen muy unidos. Pero cada uno es como es. Porque la identidad no es solo cuestión de genes. Son como dos versiones de la misma canción.