Playa, circo y obras, sin policía

FERROL

El casco urbano de Valdoviño y los accesos a las playas estaban ayer plagados de coches, aunque de momento reina el orden

20 ago 2009 . Actualizado a las 12:09 h.

Una de las primeras medidas que se propuso el nuevo gobierno municipal de Valdoviño nada más acceder a la alcaldía era poner coto al desmadre circulatorio que imperaba en el casco urbano. Coches encima de las aceras, doble fila, atascando vías y pasos de peatones... Así, desde el tripartito negociaron para habilitar dos zonas de aparcamiento, una detrás del Ayuntamiento y otra en un margen de la carretera de Cedeira. También retomaron la imposición de multas, que llevaba años aparcada. Hasta el Ayuntamiento se planteó contratar a más agentes municipales y especializarlos en urbanismo y medio ambiente.

Si se lograron resultados con esta campaña de concienciación, estos han caído en saco roto, ya que desde hace casi tres semanas Valdoviño está sin policías locales.

A la una de la tarde de ayer, el tráfico era intenso en el municipio. Sin embargo, no se llegaron a formar más que pequeñas caravanas de coches que se disolvían en apenas unos segundos. Delante de la casa consistorial, se podía ver el escenario de una obra, aunque sin rastro de operarios.

En la Puerta del Sol los estacionamientos estaban prácticamente todos ocupados, algún que otro vehículo en doble fila pero con el conductor dentro. Ya en los accesos a A Frouxeira, la presencia de vehículos era mucho mayor. Algunos bañistas, incluso, convirtieron sus furgonetas en improvisadas mesas para comer.

Sin rastro de agentes municipales, pero sin imperar la ley del desorden. Los accesos de ambulancias estaban libres y la plaza de minusválidos sin ocupar indebidamente.

De camino a A Saíña, donde no hay una zona de aparcamiento tan señalizada y estructurada como en A Frouxeira, el aparcamiento era más caótico, aunque sin obstaculizar la salida de vehículos ni impedir el paso.

Por si el movimiento frenético de un día de sol en Valdoviño no fuera poco, en una parcela de la Puerta del Sol se ha instalado un circo. Todo indica que en horas punta de regreso de los arenales y de inicio del espectáculo, las probabilidades de que reine el caos son elevadas. La ecuación es fácil de resolver: playa+circo+obras-policías=caos circulatorio.