La compañía sostiene que en el plazo de un año podría estar construido el nuevo espacio comercial
29 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El gobierno local ha puesto sobre la mesa su baza para solventar el eterno problema del Mercado Municipal de Caranza, muy deteriorado y medio vacío por los años de abandono. Como ayer adelantó La Voz y confirmaron después en rueda de prensa el alcalde, Vicente Irisarri, y el concejal de Facenda, Ramón Veloso, la solución para el mercado viene del grupo Gadisa a través la empresa Carlos Díaz S.?A., que tiene participada al 100%.
La compañía presentó el viernes en el Concello una propuesta formal para construir y explotar un centro comercial en el barrio. El proyecto incluye el derribo de las instalaciones actuales y la construcción de un nuevo edificio con dos plantas de altura que sumarán 9.310 metros cuadrados en total.
La distribución
Toda la planta baja, de 4.760 metros y con acceso a la calle Cuco Ruiz de Cortázar, se dedicaría a plazas de aparcamiento, sumarían unas 300 y serían gratuitas para los clientes. Los 4.550 metros de la planta superior se dividirían en dos apartados casi iguales. En uno de ellos se situaría el nuevo Mercado Municipal, en donde podrían seguir ejerciendo su trabajo los actuales treinta vendedores, a los que el edil Ramón Veloso elogió por «resistir tanto tempo dando servizo en condicións precarias».
El espacio restante, 2.168 metros, albergará un supermercado de Gadisa, que ocupará 1.500 metros cuadrados de superficie dedicada a expositores.
Está prevista la creación de 28 puestos de trabajo directos vinculados a esa instalación, además de un número indeterminado de empleos autónomos en el renovado mercado municipal. Gadisa señala en el documento que su «filosofía de empresa» pasa por contratar a personas del propio barrio y la ciudad.
Para levantar el nuevo espacio comercial será necesaria una inversión de más de 6,1 millones de euros. La mayoría correrán a cargo de Gadisa, pero el Concello deberá aportar 1,3 millones, de los que casi 400.000 euros se emplearán en levantar un mercado provisional, probablemente detrás del centro Galicia de Caranza, en el que albergar a los vendedores mientras se ejecutan las obras del nuevo recinto. El resto se dedicará a acondicionar las instalaciones en el futuro edificio.
La tramitación
Las obras para construir el espacio comercial podrían estar concluidas en un año, según el plan de viabilidad, pero la incógnita es cuándo se iniciarán.
El proyecto de Gadis es solo eso, un proyecto, y todavía debe pasar un complejo trámite administrativo para convertirse en realidad. La concesión deberá ser objeto de un concurso público, que tardará aproximadamente seis meses en resolverse y del que podría salir otra empresa concesionaria que no fuese Gadisa. Por ello, Ramón Veloso subrayó que se tratará de un proceso largo y de vital importancia, por lo que insistió en la necesidad de convertir la actuación en un «proxecto de corporación».