Faltan dos semanas para que las chicas de la promoción del 1961-1962 del instituto Concepción Arenal puedan reunirse y comentar cómo ha ido el año y ya están ansiosas por el encuentro. Así lo reconoce Fina Pardo , una de las organizadoras de esta cita, que empezó a convocarse en el 2003 y desde entonces no ha dejado de celebrarse puntualmente.
Fina, trabajadora del Arquitecto Marcide , explica que la idea de reunirse las antiguas alumnas surgió cuando llegó a la Residencia una trabajadora procedente de Santander, que resultó ser una compañera de pupitre en el instituto. «Pensamos que qué ganas de vernos todas juntas y nos pusimos manos a la obra», recuerda. El trabajo fue arduo, porque tuvieron que localizar a sus compañeras fuera de su Ferrol natal.
Con el listín telefónico en la mano, Fina y cuatro antiguas compañeras estuvieron muchos meses buscando una por una a las integrantes del curso del 61-62, y localizaron a la mayor parte. «Una vive en Melilla , otra en Granada y una trabaja en la NASA, en Estados Unidos , aunque la mayoría estamos aquí, repartidas por la comarca», explica. Su buena memoria para recordar los apellidos de las estudiantes les ayudaron a encontrarlas en algunos casos directamente, y en otros, a sus familiares, que finalmente sirvieron de enlaces para hallar a las interesadas.
Por fin llegó el momento y en enero del 2003 una treintena de antiguas alumnas se juntaron en el Parador. «El día de la primera reunión no nos llegó a nada», recuerda Fina, y todas quedaron tan contentas que decidieron mantener esos encuentros con los que poder intercambiar experiencias, contar los devenires de las vidas de todas ellas y, sobre todo, compartir cientos de momentos que, décadas atrás, les hicieron disfrutar. Sin embargo, debido a que inmediatamente después de las Navidades no era una fecha muy propicia para los encuentros, las organizadoras decidieron convocar anualmente dos reuniones. «Siempre son los 8 de enero y los 29 de diciembres, para que las que no puedan venir en una fecha, que vengan en otra», explica. En los últimos seis años, sus citas anuales se han desarrollado por la ría ferrolana, en Caaveiro , en Ribadeo y en Betanzos , entre otros.
Aquellas antiguas alumnas están a punto de volver a verse las caras en su reunión veraniega, que este año les llevará a la zona de Camariñas . La mayoría ya ha confirmado que participará en la celebración, aunque, explica Fina, aún queda alguna rezagada. Como no puede ser de otro modo, la mayor parte del tiempo de la lúdica jornada se lo pasan evocando anécdotas comunes. «Fue una época muy bonita», subraya. A punto de reencontrarse con sus compañeras, Fina cuenta la ocasión en la que a un grupo de alumnas en el que se encontraba estuvieron a punto de expulsarlos del instituto, por unas pintadas que habían realizado en el encerado alabando la figura de Fidel Castro y del Che Guevara . «¡Pero si nosotros no entendíamos nada de política!», recuerda entre bromas.
Consolidados los encuentros, el próximo reto que se marcan las participantes en esta iniciativa es localizar a los compañeros de promoción con los que cursaban únicamente las asignaturas de inglés y francés.