Los concellos opositores acusan al PSOE de modificar el convenio del 2005 sin consultarles

La Voz

FERROL

«O transporte metropolitano o financiamos todos, non só a Xunta», sentenciaba ayer el alcalde de Mugardos, el nacionalista Xosé Fernández Barcia, para justificar su oposición a la propuesta remitida el mes de febrero por el anterior bipartito autonómico para su aprobación. Según el regidor de ese municipio, la Administración gallega no solo no atendió a sus sugerencias, sino que también planteaba a su concello una subida de la asignación anual que debería aportar Mugardos sin consultárselo previamente.

En cualquier modificación del convenio, señaló, «se ten que dar unha reunión da comisión de seguimento que non se deu». Tampoco consideraron, alega, su propuesta de incluir una nueva ruta interior entre los municipios de Ares y Mugardos presupuestada en unos 100.000 euros al año. Y ni siquiera se movió ficha en la promoción del transporte marítimo dentro del plan metropolitano, incluido en el convenio del 2005 de ese concello con el ahora presidente de la Xunta (entonces conselleiro de Política Territorial), Alberto Núñez Feijoo.

Pero Mugardos es solo uno de los cuatro ayuntamientos que no secundaron el borrador de la Administración PSOE-BNG. En el mismo saco se incluye también Narón, que adujo varios motivos a su negativa.

El alcalde, Xosé Manuel Blanco, relató ayer que en los últimos cuatro años «non se puxo nin unha soa marquesina nin se sinalizaron as paradas» pactadas en el convenio primitivo, entre otros incumplimientos como realizar modificaciones sin convocar la comisión de seguimiento. Criticó también que la Xunta «aumentou a nosa asignación de 25.000 a máis de 100.000 euros» sin darles explicación alguna. Ahora, señala Blanco, «queremos ver o expediente que non nos quixeron ensinar» ya que, sentencia, «antes non nos deron ningunha información».

El caso de Pontedeume y Cabanas es similar. Según el regidor eumés Gabriel Torrente, «en febreiro nos mandaron unha proposta na que daban todo por suposto; na que non tiñamos nin voz nin voto». Tampoco aceptaron, señala, las sugerencias de esos dos concellos.