Oróns dice que es necesario crear medidas que incentiven a los propietarios
21 may 2009 . Actualizado a las 12:55 h.Los montes de Galicia también padecen la crudeza de la crisis; más aún los que se encuentran en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal. Así lo asegura Ana Oróns, desde hace dos años secretaria general de Fearmaga (Federación Empresarial de Aserradores y Rematantes de Madera de Galicia). Advierte que, especialmente en Ferrol, la situación económica y los azotes del Klaus están mermando el interés de los dueños por sus montes.
-¿Cómo está el sector de la madera?
-Atravesamos la crisis más grave de la historia del sector. En situaciones adversas anteriores siempre tuvimos alguna salida para abrir nuevos mercados o cambiar la gestión, pero la magnitud global de la actual crisis nos deja sin salida. La caída de la demanda internacional ha hecho que no haya nada hacia dónde orientarnos. No sabemos cómo afrontarlo.
-¿Y en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal?
-Peor aún. La zona norte ofrece inmejorables condiciones para producir madera, tiene un importante tejido asociativo, cuenta con la implicación del propietario y hay muchas empresas consolidadas, alrededor de 70 en las tres comarcas. Sin embargo, tanto la crisis económica como los daños provocados por el temporal Klaus están desanimando a los propietarios de esta zona.
-¿Por qué?
-En la Federación percibimos que los dueños de montes de la comarca están desanimados por las constantes complicaciones que tienen para sacar adelante sus tierras. A las dificultades económicas se suman las plagas, los incendios y, ahora, el hecho de que cuatro meses después del temporal la madera sigue tirada en los montes, lo que impide la plantación. Por ello, desde la Federación creemos que corremos el riesgo de que los propietarios se desmotiven definitivamente. Ellos, hasta ahora, veían en sus tierras una importante fuente de ingresos. Evidentemente saben que no se puede luchar contra la fuerza de la naturaleza, pero tampoco han visto una respuesta rápida para recuperar sus montes. A día de hoy no saben cuándo volverán a la normalidad y no hay que olvidar que si el propietario se desvincula de sus tierras, la madera no llegará a la industria en condiciones óptimas, sus usos quedarán limitados.
-¿Alguna solución?
-Crear fórmulas que incentiven a los dueños de montes y hacer todo lo posible para no tener que recurrir a la importación de madera. Galicia no se lo puede permitir.
-¿Qué más puede hacer la administración?
-Algo que llevamos tiempo solicitando desde Fearmaga: la promoción de la madera gallega. Además, pedimos que la Xunta de Galicia aproveche que desde hace 28 años tiene las competencias para reglamentar el sector forestal; hasta ahora no lo ha hecho. Si quisiera, podría redactar una ley de montes. Por ello, existe cierto vacío legal que hace que cada administración local tome sus propias medidas. Esto crea inseguridad entre los empresarios.
-¿En qué sentido?
-Un ejemplo: hemos observado que algunos municipios del Ortegal, viendo reducidos sus ingresos procedentes de las licencias de construcción, han creado ordenanzas municipales para que los propietarios de montes tengan que pagar tasas por realizar actividades forestales.