Mercedes González tiene 84 años y su marido 89. Ellos forman uno de los matrimonios que a partir de mañana recibirán la comida a domicilio. Lo han solicitado, según explica Mercedes, porque «ya no estoy para ir a la compra y aún menos para cocinar». Sufre fuertes dolores en la espalda y en una pierna, y el médico le ha recomendado no estar mucho tiempo de pie. Viven en la parroquia cedeiresa de Esteiro, pero sus hijos residen en Madrid. «Aquí no tenemos a nadie que nos cuide», explica. Su marido, además, tiene parkinson. Antes de poder disfrutar de este programa, Mercedes ya había pedido a la mujer que trabaja en su casa que les llevara comida de vez en cuando. «Cuando no puedes, no puedes», asegura, «y nosotros ya no estamos para estas cosas». A partir de mañana, ella y su marido se sentirán más tranquilos, «al menos sabemos que podemos contar con la comida todos los días, es una seguridad».