Se compromete a trabajar para mejorar las instalaciones y propone intercambiar actividades con otras entidades
06 may 2009 . Actualizado a las 12:10 h.Ramón Lorenzo Esperante (Ferrol, 1951) se ha pasado toda la vida a caballo entre la calle Real y la calle Alonso López. «Soy socio del Casino y del Tenis desde que nací», dice con orgullo este teniente coronel de artillería ya retirado. La vinculación le viene de familia, porque su padre, José Lorenzo García, fue socio fundador del Tenis Club y también ocupó la presidencia del Casino durante algún tiempo. Ahora él le ha querido seguir los pasos: a mediados de este mismo mes tomó el timón de la sociedad, sustituyendo en el puesto a Carmen Fernández Corral.
-¿Qué objetivos se ha marcado como nuevo presidente?
-Nuestra intención es darle más vida a la sociedad y, sobre todo, atraer de nuevo a los socios que dejaron de frecuentarla o que salieron de ella.
-Y para ello han recortado drásticamente las cuotas de ingreso, ¿no es así?
-Así es, aunque esa decisión se tomó a finales del pasado mes de marzo, cuando yo todavía no estaba de presidente. La cuota de entrada antes estaba en 900 euros, mientras que ahora está en 60 euros. Es una medida que estará vigente, probablemente, hasta el próximo mes de diciembre y que se ha adoptado con el objetivo de aumentar el número de socios de la sociedad, que ahora está en torno al millar. -¿A qué atribuye la pérdida de socios? -Yo pienso que se debe a que la sociedad se ha modernizado y la oferta de ocio ha aumentado muchísimo. Hay mucha competencia y por eso es tan importante que consigamos hacer atractiva nuestra oferta. -¿Cómo piensan conseguirlo? -No hay nada decidido en firme, pero ya tenemos muchos proyectos. Uno de ellos sería contar con una nueva pista de pádel en las instalaciones de verano, con lo que pasarían de dos a tres, y también nos gustaría cubrirlas, porque así se podrían utilizar también los días de lluvia. Además, tenemos la ilusión de construir una piscina cubierta en el Tenis, que es algo que nos demandan mucho los socios y que podría estar soterrada o ubicarse en alguno de los espacios que quedan libres allí. También nos gustaría reformar la piscina actual, porque tiene más de cuarenta años y necesita que se actúe sobre ella. -Y en lo que se refiere al programa de actividades, ¿piensan incluir alguna novedad? -Esto es solo un proyecto, pero estamos negociando con otras sociedades de la ciudad para llegar a un acuerdo de intercambio. De esta forma, nuestros socios podrían acceder a actividades que ofertan otras entidades y que nosotros no tenemos, y viceversa. -¿Para usted qué representa el Casino? -Para mí, el Casino es como mi casa y me gustaría mucho que todos los socios se sienten igual que yo. Que viniesen aquí y que se sintiesen tan cómodos como en sus casas. Por eso vamos a trabajar.