El Concello derribará en un mes la antigua escuela de Domirón

FERROL

El Concello de Narón prevé derribar en el plazo de un mes la antigua escuela de Domirón para levantar en ese solar el nuevo local social de San Xosé Obreiro, en el barrio del Alto. El edificio está actualmente en desuso. El inmueble será financiado con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local, donde se ha reservado una partida de 699.964 euros. Esto quiere decir que las obras tendrán que estar terminadas antes de que finalice este año. El proyecto aún no se encuentra adjudicado, pero el alcalde, Xosé Manuel Blanco, señaló que la contratación se producirá con seguridad la próxima semana. Las instalaciones tendrán una superficie de 744 metros cuadrados y se asentarán sobre una parcela de 2.600 metros cuadrados, situada detrás de la iglesia de San Xosé Obreiro. El edificio constará de dos plantas. En el piso bajo se ubicará un salón multiusos, un almacén, aseos, vestuarios, una sala de recepción y un vestíbulo. En la planta superior, se habilitarán aseos y varias salas. Se colocará, además, un ascensor para conectar ambos niveles. Desafectación Para poder materializar este proyecto, fue necesario que la Consellería de Educación desafectase las instalaciones, trámite administrativo que se hizo efectivo el 15 de enero del 2008. La antigua escuela de Domirón dejó de funcionar, por la falta de espacio, en el curso académico 2006-2007, cuando se puso en marcha un nuevo centro financiado por la Xunta. La asociación de vecinos del Alto será la que se encargue de gestionar las nuevas dependencias. La próxima semana, en concreto el día 5, la directiva de la agrupación tiene previsto reunirse con los dirigentes municipales para conocer con detalle los plazos que maneja el Concello para la construcción del local social, según informó el presidente, Domingo Fontao. En su actual sede, cedida por el Ayuntamiento, la entidad vecinal carece de espacio suficiente para realizar sus actividades, por ello espera que las instalaciones sean una realidad cuanto antes. La construcción de este edificio es una antigua demanda de la asociación de vecinos. «Ahora vamos a dejar que pasen las fiestas, y luego nos pondremos en contacto con el Concello para saber cuándo se derriba», dijo Fontao.