La concejala de Recursos Humanos del Concello de Ferrol, la socialista Sandra Ríos, defiende la medida adoptada esta semana por el gobierno municipal para forzar a los funcionarios de más de 65 años a jubilarse. «Responde claramente a un problema de fomento del empleo», sentencia, y agrega que «si hubiera alguna persecución o un problema con una persona en concreto, hay otros mecanismos legales que podemos utilizar, y no la jubilación». Así se defiende la concejala de las sospechas vertidas sobre esa resolución en referencia a que el gobierno local se había fijado el objetivo de librarse de un trabajador en particular.
Es más, Ríos asegura que el ejecutivo que dirige Vicente Irisarri tiene el compromiso de «ir cubriendo poco a poco» todas las plazas vacantes en el consistorio, y que superan ya el centenar de personas. Atribuye esa situación a «un problema heredado» y anuncia que «si se aprueban los presupuestos, este año podríamos llegar a cubrir una tercera parte» de las vacantes. En total, está previsto ofertar hasta 37 puestos este año, a los que se suma otra decena pendiente de la aprobación de los presupuestos, y entre estos se incluye la provisión de efectivos de la Policía Local.
En cuanto a la jubilación forzosa de los cinco funcionarios con la actividad prorrogada hasta los 70 años, Sandra Ríos señala que «hoy serán cinco y mañana tal vez diez», y aborda el fondo del asunto con una pregunta: «Si cada vez retrasamos más las jubilaciones, ¿qué joven va a llegar a tener los 35 años cotizados?» Se refiere, con esto, a que hay trabajadores que aún no han alcanzado el mínimo de años para cobrar el 100% de la pensión.
«Asumo cualquier crítica» al respecto, sentencia la concejala, quien reitera que «en las próximas semanas se verá que nuestro compromiso es firme». Además, apostilla Ríos, el de las jubilaciones «es un procedimiento reglado» por el que ahora se abrirá un plazo de diez días para dar audiencia a los afectados y, en el caso de incurrir en un error, «están los juzgados para darnos la razón o quitárnosla».
La edila abordará nuevamente el asunto con los representantes de los trabajadores en la mesa de negociación prevista para el viernes. Mañana mismo, se celebrará una comisión de personal, pero no se ha incluido el tema en el orden del día porque, señala la edila, «es más política».