«El escultismo es un complemento básico para la educación»

F. Varela

FERROL

Ángel Fernández Romero sigue la consigna de Baden Powel: una vez scout, scout siempre. Ingresó con ocho años de lobato y continúa, 22 años después, ahora como presidente del grupo Vasco da Ponte, una de las tres agrupaciones escultistas que existen en Ferrol. Es la única ciudad Galicia con un movimiento scout de tanto vigor. Mantiene la tradición que surgió ya en la II República. A Ángel, hasta su profesión de oceanógrafo, le viene del amor a la naturaleza que le surgió en el seno de su grupo.

-¿Cómo nació Vasco da Ponte?

-Se formó por un colectivo desgajado del Falxidre, de los scouts católicos. Nosotros poníamos más énfasis en la coeducación, la pertenencia al grupo de niños y niñas juntos y no separados. Creo que fuimos siempre un paso por delante, aunque ahora ya nos parecemos todos.

-¿Siguen siendo necesarios en la actualidad los scouts?

-Sí. Tenemos el mayor índice de premios educativos en materia medioambiental y solidaridad de España. Es el complemento idóneo para la escuela, una forma de educarse en la convivencia. Tenemos una salida o excursión al mes, un campamento al trimestre y tres grandes acampadas en octubre, Semana Santa y verano.

-¿Qué le dio a usted el escultismo?

-En mi vida personal fue muy importante hice amigos para siempre. Cuando fui a estudiar fuera no tuve problemas que tenían otros jóvenes para organizar su vida o la intendencia diaria. Por algo el escultismo es la mayor asociación mundial juvenil, aunque fuese manipulada en ocasiones con sesgo militarista.