30 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Klaus, además de tirar árboles y tejados, derribó también los plazos que Fenosa se impuso a sí misma para volver a dar servicio a miles de vecinos. La empresa se enfrentó a una situación límite por los fuertes vientos, pero la caída de plazos también ha dañado la confianza de los usuarios. Ayer marcó un calendario para volver a la normalidad. Ojalá se cumpla.