Ricardo Trillo preside la Asociación de Gimnasios de Ferrolterra, cuya principal actividad está centrada en la lucha por la competencia desleal. Propietario del Bitácora, ubicado en el barrio de Ultramar, asegura que en estos momentos las clases con más demanda son aquellas dirigidas por los monitores.
-¿Cuál es la situación actual del sector en la comarca?
-Está más o menos estable. Cerró un gimnasio pero abrieron otros. Es verdad que tampoco es que estemos en el mejor momento, aunque los gimnasios son un buen lugar en donde pasar la crisis. Por un euro y medio al día puedes venir 25 días al mes, hacer ejercicio y relacionarte con gente. Proporcionalmente, nuestras cuotas no son caras.
-En los últimos años, la oferta de los gimnasios se ha multiplicado.
-Sí, tenemos horarios muy amplios, muchos monitores y clases y casi sin haber repercutido las inversiones que hemos hecho.
-¿Cuáles son las clases con más demanda?
-Aquí el spinning y las clases dirigidas, como el step, o el body-pam.
-¿Y el Pilates?
-Va a ir funcionando, pero las clases son especiales, dirigidas a grupos más reducidos y más personalizadas, por lo que también el coste es más elevado.
-¿Cuál es la actividad principal de la asociación?
-Surgió para defendernos de la competencia desleal y en eso seguimos. De hecho, tenemos una reclamación presentada por el spa de la plaza de España.