Las cifras de la dependencia avanzan, al igual que en el resto de Galicia, a paso lento en el municipio ferrolano. A mes de junio, eran tan solo una docena los beneficiarios de las ayudas contempladas por la Xunta. Tres meses después, las personas con derecho a ayuda a domicilio ascendía únicamente a 39. Son una gota en un océano de expedientes que inunda de escepticismo el pensamiento del contribuyente. Desde Ferrol se defiende la acción municipal de los recursos. Beatriz Sestayo explicó que existe una oficina específica para la dependencia, en la que trabajadores sociales, educadores y auxiliares administrativos se dedican en exclusiva a una ley que ha cambiado también la estructura de los servicios sociales de los ayuntamientos.
La concejala asegura que se realizan visitas a diario, por la mañana y por la tarde, y que la valoración realizada por su personal es «muy rápida», pero que «aunque hay mucha gente cobrando la prestación de cuidador, no es toda la que quisiéramos».