Cesa Ana Castro, la fiscala que se ocupó de sonados casos y logró la reducción de la criminalidad que crea más alarma
03 dic 2008 . Actualizado a las 12:11 h.Los fiscales suelen ser los grandes desconocidos en la Administración de Justicia, salvo los jefes o quienes despuntan en un momento determinado por un asunto relevante. Ana Castro Caamaño representa ese funcionario discreto del Ministerio Público, pero cuya labor se deja ver con el paso del tiempo. Originaria de Cee, ingresó en la carrera fiscal en 1999 con su destino en el País Vasco, lo que le sirvió para conocer de cerca el terrorismo. Luego estuvo en Ponferrada y, desde julio del 2002, en Ferrol. Por sus manos han pasado casos como el asesinato de la anciana de Neda a manos de su nuera, la primera parte de las diligencias del crimen de Monfero y el de la niña de Narón. Fue ella quien pidió al juez instructor el encarcelamiento de Coté, el falso médico de Ferrol. Otros asuntos, como las suspensiones de pagos de Indunor y Navalship, fueron sin embargo los que le dieron más trabajo. Castro va destinada a la Audiencia.
Ahora en Ferrol y comarca se vive un clima de tranquilidad, de escasísima criminalidad, y ello se debe en parte al trabajo de Ana Castro que se dio cuenta de que existía una alarma social generada por un reducido grupo de delincuentes que llegaban a diario al juzgado de guardia. «Luis [Luis Vázquez Seco, actualmente en la Audiencia] y yo vimos que había muchos de estos pequeños delincuentes que no cumplían las condenas por lo que les hicimos un seguimiento y comenzamos a pedir su encarcelamiento cuando reincidían; poco a poco sacamos de la calle a un montón de delincuentes multirreincidentes que cometían gran parte de los delitos que inquietaban a los ciudadanos», dice. No se olvida de apuntar también el mérito en esta tarea de los jueces y policías.
Puede considerarse que se trata de una fiscala severa, pero no es así. Sus compañeros suelen decir que es la personificación del fiel de la balanza de la Justicia, muy ponderada en sus análisis.
¿Qué pasará ahora con la situación económica? «Ocurre que con más crisis, más delincuencia, pero no se sabe como influirá en Ferrol la depresión actual», responde. Ana Castro considera que, contra lo que pudiera creerse, no exista en la comarca una criminalidad ligada a los extranjeros. Al contrario, sugiere que no cometen más delitos que los demás. De todas las causas que pasaron por su manos, reconoce, la más compleja fue la del crimen de Neda: «Dos juicios, uno de menores y otro con jurado; con un autor confeso condenado en una jurisdicción y otra causa en un juzgado de mayores por lo mismo».