Los mariscadores de Ferrol y Barallobre deciden salir a faenar pese al bajo precio que están consiguiendo para la almeja; buscarán vender fuera de la comarca
19 nov 2008 . Actualizado a las 11:57 h.«Mañana vamos a trabajar, es lo que hay». Así lo explicaba ayer por la tarde el patrón mayor de Ferrol, Julio Videira, en una asamblea de mariscadores que se celebró en la lonja del puerto.
La decisión, que fue secundada por los asistentes y que se materializará hoy salvo imprevistos, fue el colofón a una jornada de tensión y reuniones, todas ellas motivadas por los bajos precios que se están cosechando por la almeja babosa, fundamentalmente, justo en el inicio de la campaña invernal, que comprende dos de los cuatro meses del año en los que se puede vender el bivalvo tras su depuración en aguas limpias, al proceder de bancos declarados como zonas C.
Con el telón de fondo de la crispación de los trabajadores por esta situación, Videira explicó que, durante la mañana, mantuvo un encuentro con los responsables comarcales de Pesca para intentar buscar soluciones al problema de los precios. No las hubo, tal y como informó a los socios. Fuentes oficiales de la consellería corroboraron esta versión, señalando que la Xunta no puede intervenir en una situación de «libre mercado» para intentar revitalizar las ventas. ¿Cuál será entonces la solución? Buscarse las habichuelas donde sea necesario.
Lo mismo decidieron los mariscadores feneses de Barallobre, la otra cofradía de la ría afectada, ya al mediodía. El patrón mayor en funciones, Manuel Bañobre, indicó que, pese a la coyuntura desfavorable, se intentará «rascar o que se poda». De hecho, esta cofradía ya despachó los 250 kilos de almeja extraídos el lunes, en la primera jornada de campaña, a intermediarios de la zona de Carril o Cambados, por poner algún ejemplo. El motivo de esta decisión, señala, obedece a que ahí se consiguen precios «moito máis aceptables» que en la propia lonja.
El patrón mayor de Ferrol, al término de la asamblea de la tarde de ayer, indicó que su pósito seguirá el mismo camino: intentar vender la almeja donde se consiga el mejor precio para ella. «Si es aquí, aquí, y si no en Pontevedra o donde sea». La cofradía de la urbe naval decidió el lunes, al contrario que Barallobre, inmovilizar los mil kilos de almeja que sacaron del primer día de faena. Como confirmó Videira, esos «tuvieron que volver al agua».
Alternativa
Sí consiguieron los dirigentes del pósito ferrolano dar un paso adelante en la reunión con los responsables con Pesca, aunque no en materia de precios. Dada la situación, sin embargo, plantearon la conveniencia de recortar el período de extracción permitido durante este invierno -del 17 de noviembre hasta el 15 de enero- para abrir la venta en otra época. En concreto, se pretende que esos quince días de recolección del 2009 se pasen a la Semana Santa, un período considerado bueno para las ventas.
Desde la administración autonómica se aceptó estudiar esta alternativa, aunque no se tomó ninguna decisión en firme al respecto.
Será en la próxima mesa sectorial del plan de dinamización del sector marisquero en la ría -integrada por representantes del sector, Xunta y sindicatos- cuando se analice en profundidad, pues será en ese foro donde se comience ya a elaborar el calendario de trabajo para el próximo ejercicio.
Tanto desde la cofradía de Ferrol como desde la de Barallobre, no obstante, se envían dos mensajes claros a la Xunta: es urgente controlar la llegada de almeja procedente de Portugal, ya que rompe el precio de la ferrolana, y es necesario poner en marcha campañas de promoción del producto antes de iniciar las ventas.