Más de 50 vecinos reclaman la apertura de la feria de ganado con vino y empanada
19 nov 2008 . Actualizado a las 12:05 h.Las puertas de la nave de ganado bovino de Moeche se abrieron ayer tras una semana de cierre. Pero en lugar de hacerlo, como cada martes, para acoger el intercambio de ganado semanal, lo hicieron para acoger otro tipo de intercambio, el de protestas, pero de un solo interlocutor: más de medio centenar de vecinos de Moeche contra Medio Rural.
La lluvia que ayer cayó en la comarca obligó al Concello a abrir las puertas del recinto. Y si se protesta con el estómago lleno, pues mejor que mejor. El vino y la empanada se mezclaban con carteles de reivindicación en los que se podía leer: «Necesidad sí; caprichos, non. Feira e mercado xa». Eso sí, en un tono distendido, que más bien parecía la sesión vermú de una fiesta popular, claro está, sin música, pero con el enfado latente de los ganaderos que quieren seguir vendiendo su ganado como lo hacían hasta ahora, y que dicen no tener la culpa de los desencuentros entre administraciones.
-Vaya lío que tienen aquí montado, ¿no?
- Vaya lío, sí. Tú mira cómo está la nave, aquí se puede seguir haciendo el intercambio, pero dicen que cumple con los requisitos de sanidad. Y no es un problema de ahora.
-Entonces el cierre no les pilló por sorpresa...
-No, pero bueno, eso son cosas del Concello...
Entre los ganaderos cunde la resignación. Pero no entre los representantes municipales. A pesar de que la protesta fue convocada por vecinos sin filiación política, al lugar acudieron también miembros del PP y del PSOE local. Entre los dirigentes municipales hay más optimismo respecto a la reapertura de la feria. Están ya en contacto con la Consellería de Medio Rural, en la que denotan una buena disposición para llegar a un acuerdo en las próximas semanas.
Aún así, lo más seguro es que este domingo 23 tampoco se permita la venta de ganado. Ni el próximo martes. Al menos en instalaciones oficiales. Ayer eran muchos los que confirmaban que se siguen haciendo intercambios en los caminos rurales, y que se seguirán haciendo mientras dure el cierre de la feria. Al final, los perjudicados son siempre los ganaderos.