Consejero y adjunto a la presidencia de la firma Constructora Hispánica, Alfonso García-Pozuelo visitó ayer con los conselleiros Táboas y Quintana una de las obras más ambiciosas que ejecuta la división gallega de la compañía que dirige, EOC, S.A., no por la construcción en sí de los pisos intergeneracionales, sino por la complejidad del entramado social que supone. «Es un desafío importante para nosotros el diseño y la planificación de un edificio de servicios sociales» como el de Caranza, explica.
Ha sido necesario trabajar con técnicos de la Xunta para dar forma a lo que Teresa Táboas definió como «unha obra pioneira». Esa colaboración, destaca García-Pozuelo, «es muy buena», y eso se refleja en el avance de la construcción sobre el plazo previsto.
Hispánica es una firma con más de medio siglo de existencia. Se fundó en 1955 y dio el salto en el año 1992 a las grandes obras. En la actualidad, tiene en plantilla a unos 1.900 trabajadores y realiza obras, no solo en España, sino también en Centroamérica, en Europa del Este y en Oriente Medio. De hecho, destaca su consejero, «construimos parte del recorrido del tren de alta velocidad en Turquía».
La firma, con base en Madrid, está principalmente centrada en la obra civil. «No somos una constructora», explica García-Pozuelo, sino que centran su cuota de mercado en carreteras y obras portuarias, principalmente. Es por esto que la crisis inmobiliaria no les ha afectado en gran medida. El año pasado facturaron 600 millones de euros.
Son los responsables de la reurbanización de la calle María y el año pasado ejecutaron el adoquinado de la calle del Sol. Promueven también en As Pontes nuevos pisos intergeneracionales.