El edificio del antiguo Hospicio Municipal, declarado Ben de Interese Cultural en 1984, consta de dos partes, una del siglo XVIII (la que se conoce como Edificio dos Lemos, con su vertiente hacia la calle del Sol), y otro pabellón decimonónico, que es la parte cuya fachada asoma en la plaza de Amboage. Esta segunda parte está inacabada, y precisamente por eso el Plan Especial de Protección e Rehabilitación do Barrio da Magdalena contempla una ampliación con la que cerrar la planificación original.
De hecho, la catalogación del edificio recoge dos intervenciones prioritarias. La primera de ellas, y la que el concejal Ángel Mato considera más urgente, es en el edificio dos Lemos para su acondicionamiento. Es la parte más deteriorada y también la más antigua. De hecho, el edil de Urbanismo justifica la premura de la actuación prevista en la «nobleza» intrínseca del edificio, que, además, se encuentra «en un entorno privilegiado» de la ciudad.
En total, esa ala del antiguo Hospicio suma una superficie aproximada de 1.481,7 metros cuadrados, distribuida en 532 metros de bajo más los cerca de 474 de cada uno de los dos pisos que se levanta.
La segunda actuación recomendada por el plan especial es la finalización del pabellón de Amboage, para cerrar así la cornisa de la manzana. Para esto, se prevé un incremento de volumen con el que se podría llegar a cuadruplicar su superficie. De hecho, esa parte del inmueble tiene un área estimada de 380 metros cuadrados, que podría alcanzar los 1.258 metros una vez concluida la ampliación.
El conjunto del inmueble, tanto de la parte decimonónica como la más antigua, del siglo XVIII, rondaría los 2.740 metros cuadrados de superficie, una vez contemplada la ampliación propuesta para la vertiente de Amboage.