Las obras dejan de amargarle los sueños a Jennifer López

X.?V.?G.

FERROL

18 jun 2008 . Actualizado a las 11:30 h.

Los ruidos que amargaban las noches a Jennifer López García y Francisco Ardao, vecinos de la calle Real Alta de A Graña y de las obras del emisario terrestre entre A Malata y Cabo Prioriño, ya no son lo que eran. La pareja decidió el pasado 11 de junio hacer pública la situación insoportable a la que les estaban sometiendo el jaleo provocado por los trabajos en la zona.

El ruido, comprobado en vivo y en directo, era muy fuerte, casi insoportable, y además se producía prácticamente las 24 horas del día, todos los días incluyendo domingos. Pero desde esa fecha se han producido novedades. «Ahora de noche se escucha menos ruido», explica Jennifer. Aunque el jaleo en horario diurno continúa.

Jennifer y Álvaro llamaron a la Policía Local en la madrugada del pasado día 10, el follón era enorme y dormir un reto imposible. Ni siquiera las pastillas que les había recetado el médico les hacían ya efecto, tras cerca de un año con el concierto de las obras día sí, día también. Los agentes no pudieron medir el ruido por falta de equipamiento.

La noche del día 12 fue similar, y volvieron a llamar a la policía. Una vez más, no pudieron aportar muchas soluciones, e informaron a la pareja de que lo mejor que podían hacer era dirigirse al Ayuntamiento para que negociase con la empresa. Ya habían presentado un escrito al respecto en el Concello el día 10. Entonces hubo sorpresa, por primera vez en mucho tiempo, en la noche del día 13, el ruido se redujo de forma significativa. La pareja no sabe si el Ayuntamiento habló con la empresa, y el gobierno tampoco lo precisó, pero el jaleo nocturno disminuyó. Y así sigue.