La falta de clientes y el descenso en el consumo ha llevado a cinco comercios de la plaza de Europa a liquidar sus existencias
27 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Un cartel de «se traspasa» en el escaparate de un chino no se puede considerar un buen síntoma sobre la capacidad comercial de una zona. Y eso ocurre en O Burgo. El único de estos nuevos bazares de todo a cien existente en el entorno de la plaza de Europa, en Culleredo, busca comprador. Y no es el único.
Otras cuatro tiendas han cerrado sus puertas o están a punto de hacerlo. La crisis económica se nota en las ventas, incluso en los locales más consolidados. «El 2007 ha sido un mal año para el consumo y algunos establecimientos no han conseguido los resultados esperados y no han podido aguantar más», explica Aida Pérez, presidenta de la Asociación de Empresarios de Culleredo, que acaba de presentar los resultados de un estudio sobre el comercio en este municipio. En las conclusiones de este trabajo, extraídas tras 400 entrevistas entre usuarios, la mayor parte de los encuestados afirma que realiza sus compras en esta zona del municipio. «Se producen cierres porque ha habido muchas aperturas, debido al crecimiento urbanístico», explica la presidenta de esta asociación.
Culleredo ha duplicado su población en los últimos diez años, pero un 33% de los encuestados en este estudio reconoce que sigue realizando su compras en A Coruña. «Yo no veo gente joven por aquí» afirma la dependienta de uno de locales que ofrece sus productos a menos del 50% de su valor por liquidación. Desde enero, un cartel anuncia que se alquila y hasta ahora no han recibido ni una sola llamada. A su lado se encuentra una tienda de alimentación cerrada hace varios meses.
Innovar
Pero otros establecimientos resisten la crisis. Cuentan con un público fiel y sus ventas garantizan su continuidad. «Los negocios hay que atenderlos con profesionalidad». Lo dice Nieves, una de las propietarias de una tienda especializada en ropa interior que lleva ocho años abierta con buenos resultados. Ella reconoce que hay menos dinero para gastar, pero también cree que falta unión entre los comerciantes. «Tiene que haber horarios fijos para los clientes, no podemos abrir cada uno cuando queramos», señala, y se se queja de la falta de iniciativas para promocionar el comercio. «Los establecimiento nuevos tienen ideas más actualizadas y se adaptan mejor al mercado. A los antiguos les cuesta más avanzar e innovar y pierden terreno», explica Aida Pérez.
Centro Comercial
Una de las viejas ideas municipales, que se pretende reactivar en este mandato, es la de crear el primer espacio comercial abierto de Culleredo. Estará en Sanjurjo de Carricarte y Hersa, dos calles que concentran más de una veintena de establecimientos y que se pretenden peatonalizar. Pero el inicio de esta obra, que deberá estar finalizada este año, se ha retrasado de nuevo, por problemas logísticos que el Concello pretende resolver.