15 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
La cacareada huelga de recogida de basuras, que tanto se anunció y nunca llegó a ser, facilitó la muy necesitada mejora de las condiciones laborales de la plantilla de Urbaser. También la acompañó una dura guerra entre sindicatos que empezó soterrada y acabó de protagonista. La huelga cayó en el último minuto. Mejor. Nada más peligroso que una huelga con la plantilla dividida.