En el centro se buscan papeleras

FERROL

Es difícil saber dónde tirar un papel en el centro de la ciudad; en toda la calle de A Magdalena solo hay seis recipientes

15 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Una escena típica del centro de la ciudad: un vecino que da vueltas con un papel de la mano y aspecto de estar buscando algo. Anda detrás de una papelera, un bien bastante escaso en el barrio de A Magdalena. Vayamos por pasos, en la calle que da nombre al barrio, que supera los 800 metros de longitud, hay seis papeleras en total. Están ubicadas en el tramo entre la plaza de Armas y el palacio de Capitanía, frente a los números 107, 139 (aquí hay dos, una a cada lado de la acera), 179, 205 y 208. Son de modelo antiguo, metálicas y pegadas en la pared. Eso es todo. Tampoco abundan los contenedores. Con semejante panorama muchos hosteleros prefieren dejar los cartones y cajas de desecho de sus negocios frente a la puerta, en vez de darse un paseo hasta el contenedor más próximo.

La situación no mejora demasiado en el resto de las calles del barrio. En la Real hay alguna papelera más, pero en las perpendiculares casi desaparecen por completo. Las cosas mejoran en la plaza de Amboage, donde hay una en cada salida del espacio central. Pero empeoran en la de Armas. Allí no hay ninguna en el espacio central, y las dos más cercanas están en la calle Tierra, al lado del Ayuntamiento.

Un poco más lejos, en la plaza de España también se dan situaciones particulares. En la zona nueva de la plaza ya abierta al público hay bastantes papeleras. Son metálicas, cilíndricas y están bastante bien repartidas. Con los modelos más antiguos suman más de diez. Solo tienen un problemilla no muy grave, tienen el mismo aspecto exterior que las fuentes, y se confunden con ellas. Ahora bien, en el tramo de calle peatonal situado por encima del túnel nuevo, entre el hotel Almirante y el edificio Hollywood en el que desembocan las calles de A Magdalena, no hay ninguna papelera, pero sí un grupo de contenedores subterráneos.

Otra de las zonas favoritas de los ferrolanos para pasear es el Cantón. Está relativamente bien equipado en cuestión de papeleras. Hay más de diez, casi todas ellas metálicas. No son muchas, pero están a la vista y evitan que muchos papeles terminen por los suelos. También hay, por lo menos, cinco contenedores de superficie, de los de ruedas, distribuidos por el paseo, lo que no ayuda demasiado a embellecer ese espacio de la ciudad, ya que muchas veces se acumulan a sus pies bolsas de basura.

Los buzones

De vuelta al ejemplo inicial. ¿Y si lo que lleva el vecino en la mano es una carta? Va listo. Los buzones son más raros aún que las papeleras en el centro, será que la sede de Correos está cerca o que como eran más grandes y metálicos salían más caros y se colocaron pocos. En la calle Magdalena no hay ninguno, y en las plazas de Amboage, España y Armas uno en cada una. Las quejas son, sin embargo menores, ya que el envío de correspondencia escrita no está en su mejor momento y los paquetes suelen llevarse hasta la sede principal.