El Bloque inicia la presentación de mociones en los plenos para que el Estado mantenga el modelo
30 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La denominada tarifa eléctrica nocturna desaparecerá oficialmente el próximo 1 de julio para ser cambiada por la de horario discriminado, que integra hasta cinco modelos de precios diferentes en función de la potencia contratada.
Según los datos facilitados por la Asociación de Instaladores Eléctricos de Ferrol y Comarca, en Ferrolterra, Eume y el Ortegal hay en la actualidad alrededor de 16.000 usuarios que utilizan este modelo de contratación, por lo que su reemplazo les afecta de manera directa. La gran mayoría son hogares que pertenecen a los municipios de Ferrol y Narón. Como en el resto del territorio gallego, también en la comarca el BNG está promoviendo mociones en los concellos de la zona para que el Estado mantenga el modelo actual. Mañana está previsto que debata este asunto la corporación ferrolana.
Críticas políticas
El portavoz de los nacionalistas, Xoán Xosé Pita, indica que, en todo caso, y dentro de la previsible desaparición del actual sistema tarifario, se mantenga una tarifa con las mismas características que la nocturna.
Se solicita también que el Gobierno central, en concreto el Ministerio de Industria, cree «liñas de subvencións para os custes de adaptación dos equipamentos das vivendas de usuarias e usuarios que desexen acollerse á tarifa con discriminación horaria, así como unha campaña divulgativa e de asesoramento que facilite unha mellor xestión do consumo eléctrico». Textos en similar sentido se han presentado ya o se presentarán en municipios como Mugardos, Cedeira o Fene.
Los usuarios pueden mantener sus condiciones actuales hasta julio, pero desde comienzos del 2008 las operadoras pueden obligarles a renovar sus limitadores de potencia para adaptarlos a las nuevas condiciones fijadas por los reales decretos 1634/2006 y 871/2007, del Ministerio de Industria.
El cambio
Hasta el momento, la potencia máxima se calculaba por el pico de consumo durante el día, cuando en teoría el usuario de la tarifa nocturna usaba menos la luz. Pero ahora se calculará sobre el pico máximo de consumo, sea de día o durante la noche. Además, la gran mayoría de los usuarios tendrán que adaptar sus equipos, lo que podría suponer un gasto de casi 200 euros más el primer año, a los que habrá que añadir otro desembolso de casi 160 euros por la aplicación de las nuevas tarifas, de acuerdo con los cálculos de las principales organizaciones de consumo.
Como se puede comprobar en el gráfico anexo, a partir del 1 de julio se aplicarán más horas valle (en las que el consumo es más barato) pero a cambio de un menor descuento, un 47% frente al 55% de la actual tarifa nocturna. Pero también carga un sobreprecio en horario punta: un 35% frente al 3% del actual sistema de pago.