El Racing ansía más gol para salvarse

FERROL

El equipo ferrolano sólo encarriló con tiempo la permanencia cuando disfrutó de Ismael y Bermejo en punta. En el 2001, las altas de Razov y Darmon le catapultaron

18 ene 2008 . Actualizado a las 03:20 h.

Sin gol, no hay equipo que prospere. Y sin un delantero de referencia eficaz, tampoco. Lo sabe cualquiera, y lo demuestra el Racing con su experiencia de esta década en Segunda A. Sólo cuando consiguió un punta que marcase diferencias encarriló con tiempo la salvación. Pasó en las temporadas 2001/02, cuando Ismael dejó un recuerdo imborrable con su talento y sus 17 goles, y volvió a suceder en la campaña 2004/05, con un punta de otro corte, con el pundonor y el remate de Mario Bermejo, que firmó 24 tantos. En la época reciente, el Racing sólo logró la permanencia una vez más, en la liga 2000/01. En aquella ocasión, los fichajes de invierno apuntalaron al equipo: uno en punta, Razov; y otro en otra posición clave como la del medio centro, David Darmon. A los siete tantos del estadounidense en media liga, se unieron los diez de Pazolo y los nueve de Fran Nogueira, cifras más que notables al alternarse con frecuencia en el puesto.

Es cierto que el problema del punta es la causa y a la vez el efecto de un mal equipo. El primero de los dos descensos recientes llegó en una campaña con muchos problemas en ataque. En la liga 2002/03, Cuéllar marcó doce goles, buena cifra para un media punta. Pero no tuvo un ariete de garantías a su lado y el Racing se despeñó a Segunda B. Ni Pezzarossi ni Dutil ni Yasunaga ni Chispa Delgado rindieron lo suficiente. Y Uche ya apuntaba su nivel, pero sólo anotó tres tantos.

También contribuyeron al descenso del 2006 los problemas en ataque. El pichichi fue el extremo Juan Carlos Sanz, con diez tantos. Y el que menos falló en punta, Baha, quien se quedó en ocho tantos tras sufrir a un equipo que no le daba balones claros, de forma similar a Medina ahora. Arrieta, Arnal Llibert, Joselito y Pezzarossi pasaron con más pena que gloria.

Un declive conocido

Los entrenadores, Juan y José Veiga, han vuelto a describir una trayectoria similar a la de temporadas anteriores, con un buen inicio y una profunda crisis posterior. Pero su pésima racha actual ha obligado al club a cerrar cuatro fichajes y a buscar más refuerzos. Al presidente, Isidro Silveira, lo que más le preocupa es acertar con el punta.

Hasta ahora, Cacique Medina sólo marcó un gol, pero el equipo tampoco le ha ayudado demasiado. «No le estamos dando demasiados balones claros», admitió estos días Silveira.